SE FUÉ PINOCHO - El mimado de Richard Nixon, Henry Kissinger, Nelson Rockefeller, la Comisión Trilateral y la Iglesia "Católica" entre otros...
"Es un hombre tosco y de apariencia sencilla, de pocas palabras, como un campesino. Parecía modesto y pocos pudieron adivinar que algún día lo verían envuelto en una capa de emperador, con los brazos en alto, para acallar a las multitudes acarreadas en camiones para vitorearlo, sus augustos bigotes temblando de vanidad, inaugurando el monumento a Las Cuatro Espadas, desde cuya cima una antorcha eterna iluminaría los destinos de la patria, pero, que por un error de los técnicos extranjeros, jamás se elevó llama alguna, sino solamente una espesa humareda de cocinería que quedó flotando en el cielo como una perenne tormenta de otros climas" (La casa de los espíritus, de Isabel Allende).
"Entretanto, el General, imperturbable, colocaba la piedra inaugural del monumento a Los Salvadores de la Patria, sin que asomara sus intenciones ocultas tras sus lentes oscuros. No respondía a las cautelosas preguntas de los reporteros y hacía un gesto despectivo si el tema era mencionado en su presencia. Quince cadáveres en una mina no justificaban tanta bulla y cuando surgieron otras denuncias y aparecieron nuevas tumbas, fosas comunes en los cementerios, entierros en los caminos, bolsas en la costa arrastradas por las olas, cenizas, trozos humanos y hasta cuerpos de niños con una bala entre los ojos acusados de mamar en el pecho materno doctrinas exóticas, lesivas a la soberanía nacional y a los más altos valores de la familia, la propiedad y la tradición, se encogió de hombros tranquilamente, porque lo primero es la patria, y a mí que me juzgue la Historia.
-¿Y qué hacemos con el lío que se está armando, mi General?
- Lo de siempre, Coronel.-respondió desde su sauna, tres pisos por debajo de la tierra". (De amor y de sombra, ídem)
Estos dos extractos literarios sirven de sobra para dar una semblanza rápida de Augusto Pinochet Ugarte, señor de la vida y de la muerte de millones de chilenos, por gracia recibida de Richard Nixon, Henry Kissinger, Nelson Rockefeller, la Comisión Trilateral, la Iglesia Electrónica y otras firmas de sponsors que ahora seguramente lo lloran a lágrima viva.
Mientras otros celebran, y rememoran con dolor a los más de tres mil muertos y desaparecidos en su atroz dictadura que se extendió desde 1973 a 1990.
Solo, y despojado de su poder mayestático, enfrenta ahora el juicio inapelable del Eterno Padre ante el cual no puede encogerse de hombros... ALLÍ, SEGURAMENTE SERÁ JUZGADO ÉL Y SU HISTORIA EN JUICIO JUSTO... IMPARCIALMENTE
